El Frente Sandinista (FSLN) se nota cada vez está más preocupado al no hacer que su militancia solo crea el discurso oficial.

Las alarmas comenzaron el 31 de julio después del atentado terrorista contra la Catedral Metropolitana de Managua, acontecimiento en el cual los sandinistas prefirieron ignorar los mensajes hechos por el gobierno sobre que todo lo que había sido supuestamente un accidente.

Quien dejó en evidencia dicha preocupación fue William Grigsby, director de Radio La Primerísima y una de los principales instrumentos propagandistas de la vicedictadora Rosario Murillo.

Para Grigsby, la militancia no tuvo disciplina al admitir que fue un atentado contra la Iglesia Católica.

“No me explico cómo nosotros caemos en esas trampas. No me lo explicó ¿Por qué no esperamos la versión oficial?”, dijo con notable preocupación el pasado 3 de agosto durante su programa radial.

Para el oficialista todo esto es parte de una supuesta conspiración política contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, pues los sandinistas son buenos e indefensos.

“Son inventos de ellos, son puras mentiras, sabemos que son mentiras y caemos en la trampa”, manifestó Grigsby prácticamente al borde de soltarse en llantos.