Julia Cristina Hernández, 32 años, una joven madre trabajadora ha sido agregada a la ya nuevamente extensa lista de presas y presos políticos de Masaya. El pasado siete de enero, a eso de las 5:00 de la mañana, y 13 meses de haber pasado su primera detención fue detenida y culpada por delitos que ella dice que no ha hecho.

Esta segunda detención fue acompañada por las acusaciones de “tráfico de droga”, “posesión de armas y municiones”, y acerca de su presunta participación en un asesinato, según denunciaron sus familiares en el grupo de abogados “Defensores del Pueblo”.

No viene a ser la primera vez que un opositor de Masaya es acusado por los mismos delitos, varios de ellos fueron sentenciados por supuestos delitos sin haber sido probados. Los juicios han sido a puertas cerradas, casi en secreto, debido a que han impedido la participación plena de sus defensores. Hernández es madre de un niño.

Desde hace dos semanas está en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, el nuevo Chipote, en Managua, en donde la visitó su hermana de iniciales J.S.H.A, quien denunció ante abogados de los presos políticos y a los medios de comunicación las ilegales acusaciones contra Julia Cristina.

“Desde el siete de enero llegaron los antimotines con perros a la casa, en busca de Eduardo José Gadea, después le dijeron que los acompañara distrito de policía de Masaya. A las nueve de la mañana la regresaron en una camioneta Hilux, color gris, a una casita que ella está construyendo por el sector donde vivimos”, dijo la angustiada hermana.