Policía sandinista culpa a autoconvocados y CENIDH de quema a casa del Carlos Marx

La Policía sandinista responsabilizó el pasado miércoles al Movimiento 19 de Abril por la masacre ocurrida en el barrio Carlos Marx, en Managua, donde fueron quemadas vivas seis personas, entre estas, dos menores de edad el pasado 16 de junio.

La policía a favor del régimen dio por resuelto el hecho, aseguró que los supuestos autores del crimen son “terroristas” que participaron en los tranques que se levantaron en el sector. Karla Vanessa Matus Mendez y Amilcar Antonio Cortez Báez fueron presentados como los responsables del incendio, junto a otras cuatro personas identificadas como Rolando Leonel Briones Arévalo, Oscar José Giovanny Jaime, David Enrique Vellorín y Shirley Mayerling Perez Castellón, que están prófugas.

La dictadura culpa al Movimiento 19 de Abril de haber amenazado de muerte al pastor Oscar Velásquez Pavón a través de Facebook el 14 de junio, por “haberse negado a apoyar el paro nacional convocado por los golpistas”. Dos días después, asegura, que “lanzaron bombas molotov a la vivienda donde se encontraban acumulados materiales inflamables”.

En conferencia de prensa, la policía culpó también a Gonzalo Carrión, director Jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) de haber hecho presión a los familiares de las víctimas para que echaran la culpa a la Policía y al régimen de Ortega.

Además, dijo que la directora del Cenidh, Vilma Nuñez, les había ofrecido visa y estadía en Costa Rica y Estados Unidos a los familiares que sobrevivieron a cambio de brindar esa versión.

Las víctimas corresponde a los nombre de Oscar Velásquez Pavón, su pareja Maritza López y su hijo Alfredo Pavón López, Mercedes de los Ángeles Raudez, esposa de Alfredo; y los hijos de estos últimos: Mathías y Daryeli.

Janeth del Socorro y Maribel de los Ángeles Velásquez López; y Francisco Javier Pavón sobrevivieron al incendio. Este último brindó su testimonio a la Policía.

La Policía no incluye como sobreviviente a Cinthia Velásquez, hija de Oscar y Maritza, quien dice claramente que fueron civiles armados, que andaban en camionetas con integrantes de la Policía Nacional, los que quemaron la vivienda. “No les importó que hubiera niños, ¡los quemaron vivos! Pero Dios va a tomar la venganza”, dijo.