La dictadura sandinista dirigida por Daniel Ortega, ha realizado el despido de más de 12 trabajadores sanitarios por haber usado la lógica y hacer señalamientos de la gestión oficial frente a la pandemia de coronavirus, según Human Rights Watch (HRW), que ha lanzado alertas de que la cifra real de casos de COVID-19 podría ser más alta en comparación al balance oficial reconocido por las autoridades, la cifra que da es de 347 personas activas con esa enfermedad, según reporte al 23 de junio.

El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, ha señalado al Gobierno de “intimidar y castigar a profesionales de la salud por intentar proteger la salud de los nicaragüenses y por ejercer su derecho fundamental a la libertad de expresión”. El régimen Ortega Murillo habría pasado de “negar la pandemia” a “intentar ocultar de manera deliberada las consecuencias de su vergonzosa falta de respuesta”.

Varios médicos han informado a HRW que el Ministerio de Salud controla cualquier información relativa a la pandemia, así como la realización de las pruebas, ya que están centralizadas en el Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia, única institución autorizada. Además, estarían aumentando los entierros “exprés” por parte de funcionarios del Ministerio de Salud y bajo supervisión policial.