En la foto los dictadores Daniel Ortega y Nicolás Maduro.

El dictador Daniel Ortega y sus aliados del grupo Alba (Venezuela y Cuba, sobretodo) han perdido a un aliado en el Caribe, después del fin de la era Desiré Bouterse en Surinam, con la elección de Chandrikapersad Santokhi como nuevo presidente de ese país.

Bouterse, de 74 años, fue dirigente del país sudamericano durante la década de 1980 como jefe de un gobierno militar y después asumió el cargo nuevamente en 2010 tras una elección democrática. Condenado por cargos de narcotráfico y por la muerte de una docena de opositores, siempre fue respaldo de Ortega y a Maduro en los organismos regionales a pesar del rechazo internacional.

El voto de Surinam siempre estuvo a la orden de los dos gobernantes en las candentes sesiones en la OEA y en Naciones Unidas, de igual manera como en otros foros internacionales. Para Ortega, la salida de Desi Bouterse viene a ser una mayor cercanía para que la OEA puede tener los votos para suspender al régimen sandinista por violación a la Carta Democrática.

Chandrikapersad Santokhi, ex policía y líder del Partido de la Reforma Progresista (VHP), fue escogido nuevo presidente por la Asamblea Nacional de Surinam después de que el VHP obtuvo la mayor cantidad de votos en las elecciones legislativas de mayo.

Bajo el gobierno de Bouterse, más conocido como Desi, Surinam mantuvo fuertes sus relaciones con China, Cuba y Venezuela. De hecho, Bouterse habría ganado las elecciones de 2010 gracias al apoyo económico de Hugo Chávez.

El expresidente venezolano, que falleció en 2013, visitó Surinam en noviembre de 2010, unos meses después de que Bouterse fuera elegido presidente por primera vez.