El día de ayer lunes llegaría a su lugar de origen el cuerpo de Grifel Yismari Landero Espinoza de 26 años, quien pierde la vida ahogada el pasado viernes.

La joven fue arrastrada tras intentar cruzar las fuertes corrientes del río Sapoá en Cárdenas, cuando junto a su esposo y con el apoyo de coyotes intentó cruzar de forma ilegal rumbo a Costa Rica.

El cadáver fue descubierto en completo estado de descomposición y su esposo lo llevó a Jalapa, Nueva Segovia de donde la víctima era originaria.

“Los coyotes nos cobraron 500 dólares a los dos para pasarnos, pero al momento que mi esposa se estaba ahogando, ningún coyote nos me quiso ayudar, más bien salieron corriendo, después que ellos mismos indujeron a mi cónyuge que se pasara el río pese este estaba crecido y ella no sabía nadar. Yo iba un poco adelante que ella, pero al verla que se estába hundiendo me lancé al agua, luche 15 minutos para rescatarla, pero fue imposible, el río me la arrastró”, dijo el esposo de manera sorprendida.

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