En 12 años la dictadura de los Ortega Murillo ni siquiera comenzó ni ejecutó ninguno de los megaproyectos conocidos como el Canal Interoceánico, Tumarín, la Refinería, la fábrica de medicamentos, entre otros

Se reactivan de manera paulatina las propuestas de megaproyectos del régimen sandinista. El hijo del dictador Daniel Ortega, Laureano Ortega Murillo, en su cargo de “asesor de la Presidencia de Nicaragua para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional” anunció en San Petersburgo el fomento de proyectos de energía hidroeléctrica “con empresas rusas que tienen amplia experiencia en este campo”.

Ortega Murillo, quien desde hace dos semanas realiza una gira por China y Rusia, no explicó a qué proyectos hacía referencia, según las declaraciones que ha dado a la agencia rusa Sputnik.

También hizo referencia de “el interés de Nicaragua en incrementar la cooperación en el ámbito alimentario y agrícola”, lo que tampoco brindó detalles.

En doce años de gobierno, el régimen de Ortega no pudo desarrollar un solo megaproyecto hidroeléctrico, luego del fracaso de Tumarín que terminó en un gigantesco caso de corrupción, también se puede hablar de la refinería que jamás comenzó ni del tal Canal Interoceánico, en el cual se pretendía despojar de sus propiedades a miles de campesinos. Tampoco desarrollaron la fábrica rusa de medicamentos.

A sólo dos años que se realicen las elecciones presidenciales en Nicaragua, nuevamente el régimen vuelve a hacer referencia de los megaproyectos, que jamás se vieron en un futuro realizados ni avanzados en un porcentaje mínimo, y eso que supuestamente el país iba en gran desarrollo económico.

No es la primera vez que Rusia y Nicaragua hablan de grandes inversiones. En los años 80 recibieron de la revolución sandinista la concesión para desarrollar energía geotérmica proveniente de fuentes volcánicas. El proyecto no pasó a más entonces, recuerda el portal Trinchera de la Noticia.