La vicedictadora Rosario Murillo nuevamente deja entrever el problema mental que le han causado las protestas antigubernamentales del 2018, pese a que fue ella la que gira la orden de dar inicio de la peor masacre en Nicaragua en tiempos de paz.

El pasado martes 15 de septiembre, después del acto del 199 aniversario de la independencia de Centroamérica, Murillo brindó declaraciones a sus medios de la propaganda controlados por ella y como siempre pronunció insultos al referirse a los opositores, sin embargo, también dejó en evidencia que las protestas la dejaron marcada y que todo lo que hace el régimen es evitar que vuelva a suceder eso, sin importar el precio que deba pagar.

“Yo leo y digo con que alma pueden estos mentirosos, estos hipócritas, reclamar cuando ellos trajeron la destrucción, cuando ellos filmaban las torturas filmaban los secuestros y las violaciones de mujeres en esos días nefastos de terrorismo patrocinado por sus amos imperiales (Estados Unidos)”, dijo la vicepresidenta.

“No voy a olvidar los ojos de los criminales cuando creían que ya estaban allí, pero no conocían, porque no conocen ni al pueblo ni la cultura de nuestro pueblo, ya creían que habían llegado que podían disponerse nuevamente a robar, a asaltar, a profanar, porque eso es lo que son, profanadores de los derechos del pueblos. No voy a olvidar esos ojos mentirosos, esos ojos que no conocen el cariño, ni el respeto, por supuesto, no voy a olvidar nunca la miseria humana que uno vio, la mezquindad”, dijo la vicedictadora.

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