En plena persecución a la Iglesia Católica de Nicaragua los medios de comunicación del Frente Sandinista bajo el mando de la vicepresidenta Rosario Murillo y sus hijos juegan un papel fundamental, ya que desde éstos salen de manera continua los mensajes de odio contra los feligreses, párrocos y obispos.

Tras los ataques del 31 de junio en la Catedral de Managua diversos periodistas oficialistas mantienen una campaña de amenazas y acusaciones, haciendo intentos de involucrar una vez más a los sacerdotes católicos en un supuesto intento de golpe de Estado.

Entre estas propagandas del FSLN se encuentra el propio jefe de prensa de Canal 4, José Miguel Fonseca, quien al mejor estilo de Murillo, los está acusando de planear quema de templos.

“Ahorita tenemos que estar vigilantes en las iglesias, aunque nos acusen de asedio, porque el plan macabro de la @CENicaragua (Conferencia Episcopal de Nicaragua y la @AlianzaCivicaNi (un grupo opositor) es quemar templos… y eso no se puede permitir”, advirtió Fonseca desde su cuenta de Twitter, donde se miran evidentes sus graves problemas ortográficos que aquí omitimos para una mejor lectura.

“El desagravio a la imagen de la Sangre de Cristo es y será el más grave pecado del Cardenal Leopoldo Brenes y de los sacerdotes de la Iglesia Católica que están en la catedral de Managua, porque ellos saben quien realmente quemó la imagen”, dijo el desafortunado jefe de prensa del Canal 4 sin mostrar ninguna prueba de sus acusaciones.