La comerciante Irlanda Jerez hizo la denuncia que cuando estuvo secuestrada por el régimen de Daniel Ortega, le hacían las entrevistas desnuda, golpeada, torturada y manoseada por una funcionaria de la cárcel de mujeres ‘La Esperanza’.

Jerez fue puesta en libertad el pasado martes 11 de junio bajo la ‘Ley de Amnistía’, pero no pudo ingresar a su casa en Managua, porque horas antes paramilitares sandinistas la saquearon y confiscaron, de igual manera realizaron una fuerte golpiza a su esposo Daniel Esquivel.

La comerciante que es de profesión odontóloga, fue secuestrada ilegalmente el 18 de julio de 2018, y acusada, sin pruebas, por los delitos de fraude y estelionato. Jerez se vuelve notable durante las protestas de 2018 al liderar en el interior del Mercado Oriental un movimiento de ciudadanos autoconvocados que hacía el llamado a la desobediencia civil.

“En el Chipote fui drogada, entrevistada desnuda, querían que grabara unos videos y me retractara de impulsar la desobediencia civil”, dijo Irlanda a través de una entrevista con el programa Esta Noche.

“En La Esperanza fui golpeada físicamente en más de siete ocasiones. Me decían amenazas directas: ‘Te queremos a vos. Vos sos la huevoncita. Esta es la que dirige todo. El penal está a punto de levantarse por vos’”, contó Jerez.

Irlanda Jérez junto a Medardo Mairena y Pedro Mena.

“Incluso viví situaciones de acoso y manoseo sexual de parte de una funcionaria”, afirmó la presa política, quien identificó con el nombre de “Eunice”, a la custodia que la agredía sexualmente.

“Nos desnudaban y nos obligaban hacer sentadillas. Cuando estaba desnuda, en varias ocasiones sola, esta funcionaria quería tocar mi cuerpo totalmente desnudo. Comencé a oponerme brutalmente y (ella) dijo vulgarmente que podía meterme el dedo en mi vagina o en el ano, donde ella quisiera o le daba la gana”, relató.

La odontóloga dijo que ella y todos los presos políticos han “temido por sus vidas”, aunque han entendido que “luchan” por una “causa mayor a la vida misma: la libertad de Nicaragua”.

“Estamos dispuestos a pagar el precio que sea necesario para liberar a Nicaragua”, aseguró.