Hijo del general en retiro Hugo Torrez cuenta experiencia al ver nuevamente a su padre secuestrado por el FSLN

En la foto el general en retiro Hugo Torrez, en último video que deja tras ser secuestrado por la dictadura del FSLN.

Esta es la experiencia narrada de un hijo del general en retiro Hugo Torrez, quien se encuentra injustamente en las mazmorras de la dictadura de los Ortega-Murillo.

En EL HERALDO compartimos su experiencia…

“Hola. Quería comentarles que hoy se pudo ver a mi papá, una visita que duró exactamente 30 minutos. Fue un momento muy emotivo para ambos (y hasta para los familiares que estaban al tanto de la cita), llenos de la alegría de poder vernos, tocarnos y abrazarnos, y más que nada, que ambos sabemos que estamos bien. Ya que la última vez que nos vimos hace exactamente 80 días, a él lo sacaban por la fuerza de su casa y a mí me apuntaban con una pistola mientras me tiraban al suelo.

Siguiente, pude hablarle de sus hijas, de como una de ellas sigue luchando valientemente contra el cáncer y de como la otra todos los días se desplaza muy a las 5 am para dejarle agua o su batido de proteínas. De como todos lo extrañamos a diario. Pude decirle que todos acá estamos unidos como familia y orgullosos de lo que él es. Que no tiene nada de que preocuparse, pues estamos bien, cada uno en sus luchas diarias y contentos de poder apoyarle a él en esta etapa, que más que causar mortificación o angustia, nos llena el pecho de orgullo y dignidad.

Hablando exclusivamente de él. Me encontré a un señor que es mi padre, es decir es él, no una persona turbada o agobiada por la situación. Un hombre que conozco de cerca y que es mi amigo, por lo que pude constatar que su estado físico y mental están estables, sereno, en calma y moralmente fuerte. Me expresó estar comiendo bien y que siempre los batidos proteínicos que llevamos a diario le dan sustento, así como también las vitaminas centrum.

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Aprovechamos el tiempo para hablar de la familia más que nada y hacerle saber que acá afuera lo estamos esperando, incluyendo sus perritos. Hubo miradas, gestos, risas, y mucho cariño. Nos llenamos mutuamente de entereza, la cual quiero transmitir a familiares y amigos.

Luego para final de la cita, nos despedimos con otro fuerte abrazo en el cual nos pudimos expresar con palabras y la presión de nuestros cuerpos juntos, no sólo el amor que nos tenemos, sino que le pude transmitir todo el amor y orgullo de sus dos hijas y de todos los seres queridos que han estado presente en estos momentos difíciles para nosotros.

Salí de la sala con todo el pecho lleno de felicidad, pero también tristeza, de tener que volver al mundo real, el que está fuera de esos portones. Tener que dejarlo adentro con un uniforme azul y 10 libras menos no es sencillo. Cada día en prisión, es un día que injustamente le restan a su vida en libertar. Una vida que merece con todo el derecho que manda la ley y la misma persona de ética y compromiso patriótico irreprochable que tiene mi señor padre para con su país.

Ha sido un gran día el poder constatar que él está bien, pero no se puede obviar que sigue preso injustamente.

Gracias a los familiares y amigos presentes y por todo el apoyo”.

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