Autoconvocados llaman a los habitantes a cerrar puertas a la presencia del dictador Daniel Ortega. Invitan al líder sandinista a caminar en calles de Masaya sin una fuerza de protección brutal

Los opositores que habitan en la ciudad de Masaya, que en 2018 se había sentado en rebeldía contra el dictador Daniel Ortega, le dijeron ayer miércoles que no quieren que los orteguistas hagan celebraciones en las calles con su fiesta anual de “el repliegue”, que se tiene agendada para el sábado 6 de julio.

“Masaya no quiere repliegue”, afirman los manifestantes autoconvocados, a través de sus redes sociales.

Aparecieron calcomanías con el mensaje de rechazo al “repliegue” ayer miércoles pegadas a postes de energía eléctrica, muros y señales de tráfico de Masaya.

Masaya, fue un antiguo bastión sandinista, se declaró y canceló sus relaciones con Ortega y el FSLN en junio de 2018, cuando los habitantes declararon la ciudad “territorio libre del dictador”, a lo que le siguió un ataque armado del régimen que termina con decenas de muertos, presos y desaparecidos.

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), integrada por autoconvocados de toda Nicaragua, también lanzó ayer miércoles una campaña para que Masaya le dé la espalda Ortega, que visita la ciudad una vez el año con motivo del “repliegue”.

“Este sábado hacé ver tu rechazo a las actividades partidarias del régimen. ¡Cerrale las puertas a la dictadura! No salgas de tu casa en rechazo al repliegue orteguista”, invitó la UNAB.