Un organismo humanitario calificó ayer miércoles de “negligente e indolente” al Estado de Nicaragua al actuar sobre el retorno de los nicaragüenses que se encuentran varados en Panamá, en mera pandemia del coronavirus.

“La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) lamenta la actitud negligente e indolente de nuestras autoridades”, señaló en rueda de prensa el asesor legal de ese organismo, Pablo Cuevas.

El abogado afirmó que el Gobierno de Nicaragua ha permitido el ingreso de sólo 189 ciudadanos nicaragüenses en un período de cinco días, sin embargo otros 900 permanecen hacinados en centros de albergue de Chiriquí, cerca de la frontera con Costa Rica, expuestos incluso a otras enfermedades.

Según Cuevas, el Ejecutivo nicaragüense está incumpliendo con un compromiso de que permitiría el ingreso de 100 ciudadanos cada ocho horas, es decir 300 diarios.

La nueva orientación, que no ha sido anunciada oficialmente por el Gobierno, es que permitirá el ingreso de 100 nicaragüenses los días martes y viernes, según dijo. Es decir, “para que ingresen los más de 900 nicaragüenses que se encuentran varados en Panamá tendrán que pasar más de cuatro semanas”, anotó.

Por tanto, a juicio de Cuevas, existe una “ausencia total de autoridad del Estado en el auxilio” de sus ciudadanos en medio de la crisis sanitaria.