La Seguridad del Estado del régimen sandinista presiona a los manifestantes excarcelados para hacer espionaje a favor del gobierno, según denunció la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Voceros de la organización humanitaria indicaron que han recibido denuncias de que la Policía captura a los «presos políticos» que salieron un momento bajo el régimen de convivencia familiar para obligarlos a lograr nombres y direcciones de personas que están opuestas a la dictadura a cambio de no asediarlos.

«Esa es la práctica actual que están utilizando, amenazándolos y diciendo que empiecen a informar de actividades, piquetes, para denunciar a sus compañeros. Esta es una situación que nos preocupa, porque la Policía no va a descansar hasta no ver a todos los jóvenes en la cárcel», dijo el secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona. Agregó que realizar espionaje con fines políticos está prohibido por la ley.

El activista pro-derechos humanos recordó el caso del preso político Einer José López Espinoza, 25 años de edad, quien huyó del país después de haber sido excarcelado y denunció recibir este tipo de presiones por parte de los agentes del régimen.

Una vez que estuvo fuera de Nicaragua, López Espinoza y su familia permitió a la CPDH hacer público este caso.

«Fue acusado por robo agravado, liberado el 27 de febrero y recapturado el 26 de marzo de 2019: llegaron a su casa, lo detuvieron, y al momento que se lo llevaron le fueron haciendo propuestas para que colaborara con ellos, y que si colaboraba le iban a devolver su moto, no lo perseguirían, le prometieron no seguir más su proceso legal, pero a cambio tenía que colaborar», dijo el abogado de la CPDH, Julio Montenegro.

La colaboración, según el abogado, «consiste en que se introdujera en protestas cívicas de los autoconvocados, y que rindiera información sobre nombres de personas y lugares donde estos habitan, si no colaboraba, la situación iba a ser un poco difícil».