La dictadura de Daniel Ortega está aprovechando la pandemia del Coronavirus para causar un genocidio en toda Nicaragua, así lo denunció ayer martes la Fundación Arias para la Paz.
A diario se reportan sepultos exprés a altas horas de la noche, sin importar la lluvia en caso que haya.

La negligencia con la que ha actuado la administración Ortega es censurable, según Lina Barrantes, directora de la Fundación, quien indicó que podrían morir más de 265 mil personas, según los expertos.

Para Barrantes no es posible que se escondan los datos reales de lo que está ocurriendo dentro de territorio nicaragüense.

“Hacemos un llamado a la comunidad internacional para tomar medidas tendientes a proteger a la población civil y no hacer oídos sordos ante una tragedia real que ocasionará miles de muertes en pocos meses. El presidente Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo recibieron la pandemia diciendo que las fronteras del país estaban blindadas por la protección divina. Para mostrar ese blindaje, convocaron a festivales, fiestas populares, manifestaciones, y turistas”, dijo Barrantes.

A pesar de gran cantidad de casos de fallecidos de coronavirus en Nicaragua, el régimen sandinista sigue convocando a eventos y ferias multitudinarias sin importar los contagios del coronavirus.