Varias amenazas laborales que van desde sanciones, despidos hasta ser removidos del cargo sin liquidación han recibido los empleados de diversos hospitales públicos de la capital Managua, tras haberse filtrado que el 10mo caso confirmado por el régimen sandinista es un médico del hospital Bertha Calderón.

«Están molestos porque se filtró lo del doctor» y hay amenazas verbales de que les pueden mandar cartas al personal, o sea sanciones o bien despidos, dijo el medio 100% Noticias, sin brindar detalles de la fuente por razones obvias.

Tanto a nivel nacional como internacional existen bastantes críticas sobre el manejo del Covid19 en Nicaragua a manos del régimen sandinista, dirigido la sancionada vicedictadora Rosario Murillo, señalada de violaciones a los derechos humanos y acusada por crímenes de lesa humanidad

Ayer martes el secretario general del MINSA, Carlos Sáenz, hizo lectura a su acostumbrado comunicado e informó que solo tienen un caso activo. En este caso el médico, que es el décimo contagio.

«Un señor de 58 años de edad, contacto con caso importado, que se encuentra delicado y estable», dijo Sáenz.

«El misterio es si se contaminó en la UCI del Bertha Calderon» que es donde labora «y hayan tenido un caso ahí en el Bertha, que el MINSA no haya informado» dijo Lagos y agregó que el otro escenario es que el médico se haya infectado en alguna otra institución privada o pública donde brinde asistencia y haya tenido contacto con el «caso importado» que asegura el MINSA, dijo el doctor Alejandro Lagos, quien afirma conocer al galeno infectado.