Escrito por el ex preso político Ricardo Baltodano. Conozca “La 300”: Ahí se encuentran como Presos Políticos, Carlos Bonilla (El Conejo), Kevin Solis, Jaime Navarrete, 9 del Caso 19 de Julio del 2014: Eddy Antonio Gutiérrez Delgadillo, Walter Balmaceda Ruiz, Wilfredo Balmaceda Castrillo, Jairo Obando, Leonel Poveda, Rosendo Antonio Huerta, Jose Oliver Meza Raudez, Zacarias Cano Angulo, Jose Ricardo Cortes Dávila, Marvin Vargas (el Cachorro).

Nombrada oficialmente como la Dirección de Máxima Seguridad (DMS) y bautizada por los presos como “La 300”, son 150 celdas para 300 presos. Celdas de 2.2 metros de frente por 3.2 metros de fondo, incluye dos camastros, uno sobre otro, una pila para agua, un hoyo para Pon Pon, un diminuto lavandero a unos cinco centímetros del pon Pon, uno lava sus pocos trastes, su única cuchara y su único vaso a la orilla del Hoyo, y si se te resbala la cuchara o el plato, tenemos dos opciones te quedas sin ellos o metes la mano para sacarlos.

Con dos ventanitas de 15 x 15 centímetros a una altura de 2 metros por lo menos, para ver por ellos hacia afuera hay que subirse al Pon Pon, esa altura de ventanas está prohibida por la ONU. La Puerta frontal es forrada con láminas de hierro, también prohibidas, la ONU dice que deben ser de barrotes para permitir la circulación de aire y luz, son semi oscuras y el aire circula con dificultad, el calor casi siempre es tremendo y hay que pasarse soplando todo el día.

Son similares a las bóvedas funerarias todas de cemento, y aunque son nuevas, fueron construidas por el Dictador en el 2014, están mal hechas, mal acabadas, el cielo raso desvencijado, el piso parciamente descascarado, normalmente no tenían luz eléctrica y los presos nos acostumbramos a convivir con la oscuridad en la noche o una luz tenue durante el día, cuando llegamos unos meses después, les colocaron un alambre guindado y una bujía, pero tampoco la usábamos, porque el calor no nos lo permitía.

Todos los Presos repiten que alguien se hizo millonario cuando se mal construyo La 300. Y el Sistema Carcelario, es arbitrario para todos, y para los presos políticos, se agravó, sin derecho a salir al pasillo, prohibido tener papel, prohibido escribir, prohibido leer periódicos para los Presos Políticos y a los comunes también. Prohibido hablar con los Presos comunes. Casi todos los meses, no tuvimos derechos a sol, los últimos meses salimos una hora a la semana, en dos salidas de media hora. Pésima atención médica para todos, hay presos que les han ido quitando la dentadura, a sus 30 o más años, porque solo los llevan para que se las saquen cuando ya no soportan el dolor.

AQUÍ NO VALEMOS NADA repiten todos los presos

Y las ventanitas frontales permanecieron cerradas para el 99% de los presos Políticos, hasta que la Cruz Roja Internacional llego y las abrieron los carceleros arrechos y con el dolor en su alma, estaban perdiendo uno de sus castigos preferidos, estaban perdiendo algo de su poder arbitrario.

Con la llegada de la Cruz Roja Internacional también tuvieron que guardar y desaparecer los GRILLETES, que nos ponían a todos, cuando salíamos a algún lado, a traer el paquete de los lunes o ir al puesto médico y hasta cuando nos llevaron a sol. Por eso y por muchas cosas más, hay que liberar a los presos políticos y valorar y reconocer el daño que el Estado de Nicaragua les ha hecho a centenas de jóvenes y adultos que han estado y siguen encerrados en esa ergástula.

El estado ha violado y sigue violando sus propias leyes y los presos comunes son víctimas también que deben ser resarcidos por los tratos crueles, inhumanos y degradantes a que siguen siendo sometidos. En una de esas Celdas, pasé seis meses Con William Balmaceda (GOKU) y compartí Modulo con Jaime y Julio Ampie, con Chester Membreño, Jhont Amort, Nardito Sequeira, Domingo Lacayo, Edwin Carcache, el Viper, Francisco Sequeira, Yubrank Suazo, Levi Rugama, Allan Castillo y el musical de Lenin Salasblanca.

Con el sebaqueño Guillermo Tinoco, con Winamba Gámez y, Panchito Hernández y otros que en estos momentos se me olvidan. Hace un año salí de ahí, gracias al pueblo de Nicaragua aguerrido y combativo, a la Alianza Cívica, a la UNAB, a la Comunidad Internacional, a mi querida familia, todos nunca dejaron de gritar y repartir que debíamos ser libres.

HOY SEGUIMOS LUCHANDO PARA QUE NO HAYAN MAS PRESOS POLITICOS EN NICARAGUA.