Para el vicepresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), Sergio Maltés, el régimen de los Ortega Murillo intentan de manera clara debilitar al gremio, después de haber roto el modelo de diálogo y consenso que se tuvo con el sector privado, que dilató más de 10 años.

Para Maltés, la dictadura quiere crear una nueva cúpula empresarial pero con el objetivo principal de debilitar a los empresarios que están en la exigencia a que haya elecciones, democracia y libertad para los nicaragüenses.

“Ahora están con la idea de crear un gremio paralelo, es importante saber a quienes representan, cuantas planillas pagan, cuánto exportan, son formas de ir debilitando al sector privado, pero al final no sé si se dan cuenta que lo que están debilitando es a la población en general, porque al ir debilitando las empresas, la industria y los que generan empleo en este país, lo que están trayendo es más desempleo, migración e informalidad”, advirtió el líder empresarial.

Maltés se refirió a la Asociación de Promoción al Desarrollo y Sostenibilidad de Nicaragua que fue aprobada recientemente por la Asamblea Nacional del FSLN. Esta organización cuenta ya con cinco cámaras empresariales, un esquema parecido a como las del COSEP que agrupa a unas 26 organizaciones privadas.

Aprodesni, según fuentes oficiales, cuenta con una red de 360 empresas organizadas en cinco cámaras: Cámara de la Construcción, Cámara de Transporte, Cámara de Comercio y Servicios, la Cámara Agropecuaria y Ganadera y Cámara de Industria Alimentaria.

Las intenciones de conformación de dicha organización empresarial surgen precisamente en el 2018, año en que el régimen de Ortega dio por concluida su alianza con el COSEP, después que esta reclamara una transición democrática tras la represión estatal contra civiles que exigían una derogación de una draconiana reforma a la Seguridad Social, que le costó la vida a 328 nicaragüenses, según registros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).