El hombre que no sabía contar: Roberto Rivas Reyes

En la foto el corrupto Roberto Rivas Reyes, quien privó de elegir a los nicaragüenses a sus autoridades.

RRR (Roberto Rivas Reyes) será recordado por su volumen, su voracidad, su gula y su sed de acumular bienes materiales, más que por su capacidad para contar votos. Siempre los números no cuadraban en sus informes porque se comprometió desde temprano, a hacer las cosas al revés. Probado en sucesivas campañas, su desempeño con la aritmética simple en cada circo electoral, le ganó el aprecio de su mandamás a expensas del destino armónico de la nación.

Deja una inmensa fortuna: fincas, mansiones, casas de verano en playas, aviones, yates, carros de lujo y mil cosas más. En su trabajo, restó, por agravio al país; en su vida personal, sumó, por avaricia descontrolada. Se dice que sus últimos meses de vida fueron artificiales como una señal universal de aprendizaje, una guía para descarriados o un temprano castigo.

Quizá ahora el mundo pesa menos, esperando que sus sucesores aprendan a contar en este medio donde engañar es más rentable que decir la verdad.

Por eso Warren Buffet advertía…

“Contrata a los mejores y déjalos hacer lo que saben. Si no, contrata a los más baratos y que hagan lo que tú dices.” ¡Paz a sus restos!