«Ni hoy, ni en los primeros 100 días de su gobierno, ni en años la extradición será posible. La extradición está prohibida por la Constitución», dijo el recién nombrado por la dictadura de Daniel Ortega, el ahora «nicaragüense» Mauricio Funes, expresidente de El Salvador, a través de su cuenta de Twitter después de saberse la decisión del régimen.

A pesar que el dictador sandinista no respeta las leyes de la república, en algunos casos si lo hace, al decir que dentro de la Constitución, sus ciudadanos no pueden ser extraditados desde su país a otro que los reclame, pero sí pueden ser juzgados dentro de su territorio por delitos realizados en otra nación.

Funes ya lleva cuatro órdenes de captura debido a los casos ligados de corrupción y el supuesto desvío de unos 351 millones de dólares. Además, dice que las pruebas en su contra son fabricadas por la fiscalía salvadoreña, su esposa y dos de sus hijos también recibieron la nacionalidad nicaragüense.

Esos familiares de Funes, quien gobernó el país entre 2009 y 2014, a su vez son requeridos por la justicia salvadoreña por los mismos delitos que el ex mandatario.

Bukele ha hecho la denuncia que Funes y su hijo Diego Roberto Funes Cañas fueron contratados como asesores del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua. El gobierno de Managua no ha ratificado tal información.

«Con esto de la extradición cada día es más notorio que hasta Nayib (Bukele, presidente de El Salvador) se traba en discusiones estériles sobre un tema que desconoce. Ni hoy, ni en los primeros 100 días de su gobierno, ni en años la extradición será posible. La extradición está prohibida por la Constitución…», agrega el prófugo de las leyes salvadoreñas.