El dictador sandinista Daniel Ortega Saavedra, todavía sigue sin aparecer, y ocurre cuando en el mundo y Nicaragua se grandes terrores de cara al coronavirus que amenaza con dejar gran cantidad de víctimas humanas, además de infectar a miles dentro de este país centroamericano.

Los troles y medios sandinistas han hecho un esfuerzo por llenar el vacío que deja Ortega en un país como su nivel de presidente, y su mujer Rosario Murillo, la vice dictadora, sólo ha aparecido a través de los medios oficialistas y con una simple llamada telefónica, reportando que no hay más casos de coronavirus en el país, en su último reporte se confirmó de 6 casos confirmados.

A pesar que el régimen del Frente Sandinista (FSLN) no le importa en lo absoluto la Constitución Política que ellos mismos elaboraron, esta admite las siguientes condiciones para prescindir del presidente de la república: 1) Faltas o ausencias temporales del territorio nacional por más de 15 días, 2) Falta definitiva; 3) Imposibilidad o incapacidad definitiva; 4) Renuncia, 5) muerte.

El artículo 149 señala que las «faltas temporales» del presidente son a) «Las ausencias temporales del territorio nacional, por más de quince días»; y b) «La imposibilidad o incapacidad temporal manifiesta para ejercer el cargo, declarada por la Asamblea Nacional y aprobada por los dos tercios de los Diputados», que ahora mismo sólo tiene el FSLN.

El dictador lleva 24 días si dar la cara a los nicaragüenses que supuestamente lo eligieron en unas elecciones llenas de bastantes dudas y contradicciones por el mismo Consejo Supremo Electoral años atrás.

El viejo Ortega es un hombre enfermoso, tiene 74 años de edad, y hay rumores que ha fallecido, si embargo fuentes de la presidencia no dicen nada al respecto, puesto que ni lo niegan ni lo confirman.