El Chino Enoc se entregará a policía sandinista porque asegura no ha cometido ningún delito

En la gráfica el Chino Enoc, duro crítico de la vicedictadora sandinista Rosario Murillo.

La represión que viven los activistas opositores, periodistas y defensores de derechos humanos, también la empieza a sentir el reconocido militante orteguista Marlon Sáenz, conocido también como Chino Enoc.

Sáenz denunció ayer martes 12 de abril que operadores de la Policía Nacional supuestamente lo andan buscando para arrestarlo.

En este punto, negó que se hubiera exiliado en Costa Rica, tal como circuló desde muy temprano circuló en las redes sociales.

«¿Por qué me voy a exiliar yo si yo soy militante sandinista? ¿Qué no estoy de acuerdo con Rosario (Murillo)? Es mi derecho, mi líder se llama Daniel Ortega”, dijo, asegurando que Murillo es una “usurpadora” del cargo en el Frente Sandinista.

Chino Enoc manifestó que él viajó hacia Managua en donde se reunió con su mamá y otros familiares en un restaurante cercano a Metrocentro, y que estando allí recibió una llamada en la que le informaban que patrullas llegaron al hotel donde se hospedaba, ubicado en Villa Fontana, con la intención de capturarlo.

“Llegaron las patrullas de policía a buscarme y al no hallarme dijeron que me andaban investigando. O sea, llegaron a traerme preso. Dejaron una patrulla allí cerquita a menos de media cuadra que está en el hotel esperando a que yo llegue», denunció.

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Aseguró que con él «se está cometiendo la peor injusticia», porque solo está luchando por «restituir los estatutos» del Frente Sandinista.

Aseguró que no tiene miedo a que lo «echen preso» y que él mismo se va a ir a entregar. «Yo pienso ir entregarme pero voy a ir con varios periodistas, yo pienso ir a entregarme porque yo no tengo ni le debo… ni he cometido delitos», aseguró.

Anteriormente, Chino Enoc había brindado declaraciones al diario La Prensa en donde reiteró sus críticas e improperios a Rosario Murillo. Días después denunció que a su casa había llegado un supuesto sicario, y que si lo asesinaban la responsabilidad era del gobierno orteguista.