“El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua debe negociar un retorno a la democracia con la Alianza Cívica. Al rechazar el diálogo, Ortega solo logra más presión internacional, erosiona su legitimidad y mete a Nicaragua en una crisis más profunda”, denunció Kimberly Breier, Subsecretaria de Estado de los Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, tras cancelación por el régimen sandinista.

Por su parte el responsable de las Relaciones exteriores de la Unión Europea, Josep Borrel, reaccionaba en su cuenta de Twitter: “El Nuncio Apostólico ha declarado que el Gobierno de Nicaragua da por terminadas las negociaciones con la Alianza Cívica. Lamento esta decisión y exijo al Gobierno del Presidente Ortega que la reconsidere. Ese no es el camino”, dijo.

“Solo cumpliendo todo lo acordado en abril en la mesa de negociación y mediante un diálogo creíble y honesto entre las partes, que el Gobierno de Ortega debe facilitar, se encontrará una salida creíble a la actual crisis que vive Nicaragua”, agregó.

En tanto, el eurodiputado socialista Ramón Jáuregui, quien estuvo en Nicaragua en enero pasado, al frente de una delegación del Parlamento Europeo dijo en Twitter: “Parafraseando a Ghandi: “No hay caminos para la democracia. La democracia es el camino”. Presidente Ortega: sin diálogo no habrá democracia en Nicaragua”.

Tras estas declaraciones sin lugar a dudas quedan abiertas las sanciones que ahora atravesará Nicaragua por parte de los EEUU, Europa y los demás países democráticos que por lo general compran productos nicas.