En EL HERALDO compartimos el editorial de EL MUNDO de España que ve a un dictador Daniel Ortega prácticamente acorralado.

“Después de más de un año y medio de protestas ciudadanas y de que la represión del Gobierno de Nicaragua se haya cobrado ya la vida de unas 600 personas, al fin hay síntomas de que el sanguinario régimen de Daniel Ortega empieza a estar contra las cuerdas. Y no tanto por la presión internacional, que hasta ahora ha dejado mucho que desear, sino por la ejemplar e incansable resistencia cívica con la que se han topado las autoridades sandinistas”, describe el Editorial de EL MUNDO de España.

“A pesar de los asesinatos perpetrados por paramilitares, de las redadas masivas y de las torturas, los nicaragüenses no se rinden y mantienen en la calle el desafío para exigir reformas democráticas y elecciones libres. Y, así, el régimen se ha visto forzado a excarcelar a 91 presos políticos ante el temor al aumento de las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos”, agrega.

“La Iglesia Católica también está desempeñando un importante papel para que Ortega varíe el rumbo y se abra a un proceso negociado, algo a lo que hasta ahora se ha negado en rotundo. Es clamoroso el rechazo a la deriva autoritaria de un régimen que ha llevado a Nicaragua a un punto muerto. Si la comunidad internacional respalda con decisión a la sociedad civil en sus justas reivindicaciones, el sandinismo no podrá seguir enrocado”, manifiesta el análisis profundo de EL MUNDO.