La Asamblea Nacional controlada totalmente por el dictatorial FSLN hizo la aprobación de la polémica Ley Reguladora de Agentes Extranjeros conocida como Ley Putin, donde se activan multas, sanciones y autoriza a pedir la intervención de bienes y activos, y la cancelación de la personalidad jurídica de las ONG si estas intervienen en “cuestiones, actividades o temas de política interna”.

El proyecto, que sería discutida hoy viernes fue incluido en el debate de ayer jueves y fue aprobado por 70 votos de los operadores sandinistas y sus aliados, frente a 17 en contra y 4 abstenciones, dijo el titular del Parlamento, el oficialista Gustavo Porras, en el pleno.

Esa ley es calificada como “agente extranjero” a las personas naturales o jurídicas nacionales o de otra nacionalidad “que respondiendo a intereses y obteniendo financiamiento externo utilicen esos recursos para realizar actividades que deriven en injerencia de Gobiernos, organizaciones o personas naturales extranjeras en los asuntos internos y externos de Nicaragua”, de acuerdo al texto.

Serán clasificados como “agentes extranjeros” quienes hagan publicación o difusión de información oral, visual, gráfica, escrita o pictórica o de cualquier tipo de material, incluida la publicación a través del medio de anuncios, libros, periódicos, conferencias, transmisiones, películas, tecnologías de la información y la comunicación u otros.

También a quienes, dentro de Nicaragua, obtengan fondos, bienes o cualquier objeto de valor provenientes de personas naturales, Gobiernos, agencias, fundaciones, sociedades o asociaciones extranjeras del tipo de naturaleza que sea.

Además, el consultor político, los empleados del servicio de información, y los relacionistas públicos que obtengan dinero del extranjero.