Dictadura Ortega Murillo no dice quiénes son los que serán sus integrantes en el diálogo

El diálogo nacional es una herramienta de negociación extremadamente desprestigiado, y peor aún donde el dictador Ortega impone su capricho

Faltan 48 horas para que se reinicie el diálogo nacional, el gobierno de Daniel Ortega no ha presentado ningún sólo nombre de los integrantes de su delegación para las negociaciones que comienzan el próximo miércoles, mientras la oposición se está preparando para el evento.

La dictadura mantiene congelados los juicios a líderes que permanecen presos de manera ilegal, luego de que el viernes se hiciera una reunión inesperada de jueces. También está “congelada” la ley de reforma tributaria, a pesar de la “urgencia” que el gobierno imprimió a la iniciativa cuando la envió a la Asamblea Nacional.

Ortega hizo una convocatoria el jueves de la semana pasada por la noche a la oposición después de que organizara el reinicio del diálogo con el empresario José Antonio Baltodano, a quien responsabilizan por la criticada convocatoria, sin tener condiciones previas para la instalación.

Ortega fue quien prácticamente dijo las reglas: “sin multitudes ni medios de comunicación” a diferencia del primer intento de diálogo, cuyas sesiones fueron transmitidas en vivo a través de la televisión.

La delegación será encabezada por el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), José Adán Aguerri, y la integran Mario Arana, presidente de AmCham, el director de Funides, Juan Sebastián Chamorro, el exembajador en Estados Unidos Carlos Tünnermann, y el dirigente estudiantil Max Jérez.

El suplente de Aguerri será el primer vicepresidente del COSEP, Michael Healy, quienes llevan como asesor a Alvaro Vargas, presidente de FAGANIC.

Otros son: Diego Vargas, Ernesto Medina, la abogada Azahalea Solís,, la universitaria Valeska Valle, Alejandra Centeno y Justina Orozco, Ángel Rocha, Daysi George, Claudia Neira, Gerardo Baltodano y Álvaro Vargas. Se espera que los mediadores de consenso sean el cardenal y arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, y el nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag.