Declaratoria completa reciente de Rafael Solís, ex mano derecha del dictador sandinista

Algunas reflexiones sobre la Agenda del Diálogo Nacional

Rafael Solís: A propósito de la aprobación de la Hoja de Ruta del Diálogo Nacional el pasado martes 5 de este mes, ahora viene a pesar de los problemas recientes, lo fundamental que es la discusión y aprobación de la Agenda que implica en primer lugar que se aprueben los puntos de la Agenda que según la Alianza Cívica son tres:

1. Libertad para todos los presos políticos y libre ejercicio de otros derechos constitucionales y libertades, tales como libertad de reunión, manifestaciones públicas y la libertad de expresión, entre otros.

2. El tema de la Democracia que tiene que ver con las próximas elecciones y que incluye una nueva Ley Electoral y un nuevo Consejo Supremo Electoral, además del adelanto de las elecciones.

3. El tema de la Justicia que es un tema muy amplio y que no lo detallan ellos en su propuesta.

El primer punto a resolver es la participación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) que el pasado viernes 8 declinó participar en el Diálogo Nacional; hay que hacer todos los esfuerzos necesarios para lograr su participación y en mi modesta opinión, se debe reformar la Hoja de Ruta y darle a la Conferencia Episcopal el papel no solo de testigos y acompañantes, sino de Mediadores y Garantes Nacionales desde un principio, pues de lo contrario no van a participar en el mismo y la Alianza Cívica por lo tanto se debe negar a continuar en el mismo, mientras no esté la Conferencia Episcopal en ese doble papel. Las Iglesias Evangélicas pueden ir como testigos y acompañantes, pero no la Iglesia Católica que estuvo en el Diálogo del año pasado desde un principio como Mediadores y se entendía además que ellos serían los Garantes de los Acuerdos.

Una vez superado este punto, debemos considerar que la Delegación del Gobierno ya propuso otros temas de Agenda similares en la forma pero distintos en el fondo a los tres temas propuestos por la Alianza, que se resumen en los siguientes:

1. Hoja de Ruta de las Reformas Electorales que incluyan el trabajo adelantado con la OEA, pero manteniendo las elecciones en el 2021, aunque no rechazan de manera explícita su adelanto.

2. Justicia y Reparación…. que equivale al punto 3 del propuesto por la Alianza, que no lo detallan en ninguna de las dos propuestas y que habrá que dejar su consideración para más adelante, pues puede tratarse de varias interpretaciones que es preferible esperar que cada parte lo exponga en su momento.

3. Liberación de los presos que ellos no consideran políticos, sino comunes, pero que limitan únicamente a los que no han sido juzgados y dejan para considerar caso por caso a los ya juzgados, agregando que no exista impunidad, lo cual de entrada dejaría según ellos en la cárcel a muchos presos políticos.

4. Gestiones Internacionales para apoyar estos Acuerdos, agregando el llamado a la Comunidad Internacional que no imponga sanciones a Nicaragua, que me parece que es uno de sus principales objetivos.

5. Implementación y cumplimiento de los Acuerdos, lo cual es grave porque no mencionan ni siquiera la posibilidad de Garantes Nacionales e Internacionales, lo cual ya se había establecido en la Hoja de Ruta.

Todos estamos claros que con esta propuesta de Agenda, el Gobierno no quiere un Diálogo serio y responsable, sino un Diálogo hecho a su medida, ya que como dijimos antes al menos en la Hoja de Ruta ya aprobada se decía que el tema de los Garantes, Nacionales e Internacionales quedó para su discusión y aprobación cuando se apruebe cada uno de los temas de la agenda y me supongo que los Garantes deberán guardar una relación directa con el tema de la Agenda respectiva que se apruebe, pero ahora el Gobierno parece que se retracta y no habla siquiera en su propuesta de los Garantes.

Sin embargo, sin perjuicio de que esta discusión concluya en los próximos días con la aprobación de la Agenda, una vez que se integre la Conferencia Episcopal o bien que el Diálogo Nacional se suspenda de manera indefinida, es probable que esta propuesta del Gobierno sea solo una táctica de negociación de ponerse duros al principio, para ir cediendo después , por lo que yo prefiero creer que se aprobará la Agenda propuesta por la Alianza y agregar después los puntos 4 y 5 del Gobierno y que ésta debe quedar aprobada a más tardar el próximo viernes 15 y comenzará de inmediato la discusión a fondo de cada uno de los temas en el orden propuesto por la Alianza que es el orden lógico, siendo el primer punto el de los presos políticos y las libertades y derechos constitucionales que equivale al punto 3 del Gobierno y después continuar con el de las elecciones, si se aprueba el punto 1 y así sucesivamente .

Yo deseo aclarar en primer lugar que estoy a favor del Diálogo Nacional y que espero se lleguen a Acuerdos para el bien del país en la fecha establecida, pero tengo algunas reflexiones sobre cada tema; en este artículo solo voy a referirme al primer punto, pues si éste no se aprueba no tiene sentido continuar con el Diálogo Nacional.

Tema de la Libertad de los presos políticos y de la plena vigencia de los derechos y libertades constitucionales:

Sobre el tema de la liberación de los presos políticos que yo lo había establecido como una condición, en mi artículo anterior, debe ser siempre el primer punto de discusión y que se logre la liberación total de los presos políticos a través de la anulación de todos los juicios, porque realmente son nulos, pero es importante que desde este primer punto se establezcan los Garantes Nacionales e Internacionales que aseguren que estos presos quedarán en libertad absoluta y que no podrán ser capturados de nuevo bajo otras excusas en el futuro.

Esto lo digo por el acoso y la vigilancia policial que continúa sobre los cien (100) primeros presos a los que se les otorgó casa por cárcel que también deben quedar en libertad absoluta.

Si no hay Garantes en este punto, sobre todo además de la Conferencia Episcopal como Garante Nacional, Garantes Internacionales que a mi juicio debería ser la OEA, a través de la CIDH, el MESENI Y el GIEI, que ya tienen experiencia por haber estado en Nicaragua en el 2018, se corre el riesgo que en el futuro todos estos presos vuelvan a la cárcel; hace muchos años, cuando se firmaron los Acuerdos de Sapoá, de los cuales yo fui parte como Asesor del Gobierno de entonces, se estableció el mecanismo de la CIAV-OEA para garantizar a todos los Comandantes y Combatientes de la Contra que cuando entregaran sus armas, quedarían en libertad y así se hizo durante el último año del Comandante Daniel Ortega y el primer año de la Presidenta Violeta Barrios de Chamorro, por la confianza que inspiró la CIAV-OEA durante los años que estuvo en el país, con lo cual se logró la pacificación total del mismo (aún cuando hubo algunos muertos entre los Comandantes de la Contra).

Es cierto que ahora no se trata de cincuenta mil (50,000) combatientes, sino de 700 presos políticos pero por la importancia de este punto es fundamental que la OEA a través de los tres Organismos antes mencionados lo garantice, pue eso además daría confianza al resto de la negociación. La presencia del Señor Luis Ángel Rosadilla en Managua en estos días es más bien a mi criterio para el punto electoral y no para ser Garante en este primer tema, independientemente de otras gestiones que pueda llevar a cabo a nombre de Luis Almagro.

También debe quedar establecido que la Policía Nacional bajo ninguna circunstancia pueda volver a detener a estas 700 personas puestas en libertad, salvo está, que pudieran cometer un delito común en el futuro y que se establezca además que ellos no quedarán bajo ninguna vigilancia policial.

La Misión de la OEA, es preferible que sean los tres Organismos antes mencionados, por su experiencia anterior en el 2018 y se les otorguen las más amplias facultades para evitar la violación de este Acuerdo.

En este Acuerdo, además que se debe legalizar mediante una Ley respectiva que se apruebe y firme por la Asamblea Nacional y el Presidente de la República, de igual manera, una vez firmado el Acuerdo con la OEA éste debe ser firmado por el propio Presidente de la República y no solo por la Cancillería y debiera tener al menos una duración de dos años o un año más allá de la fecha de las próximas elecciones.

De igual manera, en el caso de el derecho a las manifestaciones públicas se debe establecer que la Policía Nacional debe otorgarles los permisos a los solicitantes con carácter de ineludible cumplimento para la Policía Nacional y que estas marchas no deben ser reprimidas por la Policía o por algún grupo paramilitar que pueda quedar después del Diálogo Nacional, pues en el Dialogo Nacional deben quedar totalmente prohibidos los grupos paramilitares. Es más, la primera marcha debiera solicitarla la Alianza Cívica para estos días de marzo, a fin de probar la buena fe del Gobierno en esta negociación.

También esta facultad sobre el derecho de manifestación pública que se le otorgue a la Misión de la OEA debe quedar clara en Decreto Ejecutivo firmado por el Presidente de la República y por supuesto en el Acuerdo que se firme con la OEA.

De igual forma, se deberá proceder con el derecho a la libertad de expresión y cualquier otro derecho que se firme en los acuerdos, pues aunque sean derechos establecidos en la Constitución Política, todos sabemos lo que está ocurriendo en la práctica.

Por último, en este primer punto es importante dejar claramente establecido el desarme de todos los grupos paramilitares; incluso otorgarle esta obligación al Ejército si no lo hace la Policía (ambos tienen por ley esta obligación) y que la Misión de la OEA certifique que dicho desarme fue total y que ya en Nicaragua no hay mas fuerzas armadas que el Ejército y la Policía; en el caso de la Policía Nacional, debe establecerse que no puede usar armas de guerra, sino armas cortas de uso policial, como es común en todo el mundo, incluyendo el uso de gases lacrimógenos, mangueras de agua a presión, etc., pero que bajo ninguna circunstancia pueda dispararle a la población . No debemos dejar abiertas las puertas para que puedan haber más muertos en el país.

Con relación a los otros temas como el regreso de los otros Organismos Internacionales expulsados por el Gobierno, la devolución de las personalidades jurídicas a las ONG que las canceló el Gobierno, creo que no habrá problemas en ponerse de acuerdo aunque también la OEA debe quedar de garante de su cumplimiento y hacerse cumplir este Acuerdo con las Leyes, Acuerdos o Decretos en su caso en la Asamblea Nacional y Presidencia de la República.

Yo considero que este punto es fundamental y el Gobierno debe ceder en eso de la impunidad para los presos políticos ya condenados, pues de lo contrario también le daría más fuerza al argumento de la Alianza Cívica y la mayoría del pueblo nicaragüense sobre la impunidad hasta ahora de quienes fueron responsables de la muerte de más de 300 jóvenes. En otros artículos me referiré a los siguientes temas de Agenda si fuere el caso.

San José, Costa Rica