Ginebra – La vicepresidenta primera de Costa Rica, Epsy Campbell, denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la crisis que atraviesa Nicaragua donde se vive «un deterioro de la institucionalidad y una erosión sistemática de los derechos humanos».

«La represión selectiva, la intimidación y la criminalización han socavado una a una las libertades del pueblo nicaragüense», destacó Campbell, quien recordó el acoso a manifestantes pacíficos, periodistas, líderes estudiantiles o colaboradores de organizaciones internacionales.

«Solicitamos a la comunidad internacional que recuerde a Nicaragua que la principal vía hacia la paz siempre es el cumplimiento con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos», subrayó.

Campbell denunció la «angustiante situación que vive Venezuela y las violaciones de derechos humanos en ese país», aunque manifestó la oposición de su gobierno a cualquier intervención militar.

«Costa Rica rechaza cualquier curso de acción que implique el ejercicio de la violencia contra el pueblo venezolano, el uso de la fuerza o la intervención militar», subrayó Campbell en el mismo foro donde este martes intervendrá el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza.

Campbell reafirmó el compromiso de su país para ayudar a Venezuela a salir de la «grave crisis política, económica, social y humanitaria que atraviesa» a través de «una salida pacífica y negociada en el marco del derecho internacional».