El gobierno ha realizado campañas de reforestación prácticamente publicitarias

Entre el 2011 y el 2018, Nicaragua no cuenta con un millón 450 mil hectáreas de bosques por la tala indiscriminada, en donde las áreas protegidas y las zonas de amortiguamiento como las Reservas de Biosfera de Bosawás y del sureste son las más afectadas, revela un estudio del Centro Humboldt.

Esta área boscosa que pierde bosques corresponde al 11 por ciento del territorio nacional, en el que al menos el 6 por ciento eran bosques tropicales y el resto de pinos y coníferas.

«Las áreas de bosques se están degradando con una mayor rapidez. Si en siete años hemos perdido más de un millón de hectáreas de bosques, es alarmante sobre todo por la función tan importante que cumplen los bosques tropicales. Los bosques tropicales, en especial los húmedos, es uno de los ecosistemas que tiene la mayor productividad biológica a nivel mundial», alertó Jurguen Guevara, oficial de cambio climático del Centro Humboldt.

La pérdida de estos recursos perjudica directamente la biodiversidad de la zona también disminuye considerablemente la capacidad de cosechar agua para el consumo humano y otras actividades, explicó Denis Meléndez, secretario de la Mesa Nacional de Gestión del Riesgo (MNGR).

Autoridades como el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y el Instituto Nacional Forestal (INAFOR) prácticamente son instituciones ciegas, sordas y mudas ante estos acontecimientos.