En las redes sociales de reconocidos jóvenes opositores y ex reos políticos, han denunciado que no reciben ni un solo centavo ni de la UNAB ni de la Alianza Cívica, a pesar de obtener financiamiento internacional para ellos

Comisionada (concejal) de la ciudad de Sweetwater en Florida, Sophia Lacayo, de orígenes nicaragüenses.

La comisionada (concejal) de la ciudad de Sweetwater en Florida, Sophia Lacayo, reveló la desconfianza que existe con los representantes de la Unidad Nacional Azul y Blanco (Unab) y la misma Alianza Cívica integrada por políticos de derecha y empresarios del gran capital.

Dijo que el Departamento de Estado de Estados Unidos entregaría 750 mil dólares para ayudar al pueblo nicaragüense para la pandemia de coronavirus, pero ella sugirió que mejor se hiciera a través de la USAID, pues los bloques opositores no informan del uso de 16 millones de dólares que debieron haber entregado en ayuda a los civiles opositores fuertemente oprimidos por el régimen sandinista.

Estos fondos no deben ser entregados a los líderes de la oposición u organizaciones que, supuestamente, le hacen el juego al gobierno de Daniel Ortega.

“Hemos trabajado en los últimos días para advertir al Departamento de Estado de EEUU, sobre la utilización de fondos de ayuda asignados a través de la USAID 750 000 dólares, para ayudar al pueblo nicaragüense. Gesto que, como ciudadana estadounidense de origen nicaragüense, agradezco inmensamente”, dijo en su cuenta oficial de Facebook.

“Solo que ya y la vida lo ha demostrado, se han equivocado en entregar ayuda a supuestos líderes opositores u organizaciones, que están haciendo el juego al régimen sandinista”, agregó la comisionada.

Estos grupos y líderes opositores “no han podido explicar aún en qué invirtieron 16 millones asignados para ayudar al pueblo, a las familias de los fallecidos en la lucha, a los presos políticos y sus familias que han quedado desamparadas”, dijo Lacayo.

“Imagino es muy rico andar viajando (por) el mundo, alojarse en hoteles de primera, comer bien, estar bebiendo en supuestas reuniones para terminar con la dictadura sandinista, negociando con el propio régimen a espaldas del pueblo, recibiendo prebendas de algunos miembros del sector empresarial, para beneficiarse en lo personal sin verdaderamente lograr el objetivo”, manifestó.

Lacayo dijo que seguirá luchando desde su posición política en Estados Unidos, puesto que como nicaragüense siente la obligación de denunciar los crímenes del régimen orteguista, pero también de advertir a Estados Unidos “sobre los falsos luchadores por la democracia y sobre lo triste de que el destinatario real de esas ayudas no reciba nada”.

En su mensaje dijo que corresponderá en su momento al Departamento de Estado y a la Casa Blanca “juzgar y sancionar a quienes se han robado el dinero de los contribuyentes estadounidenses”.