Ha pasado un del acto terrorista en contra de la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua Inmaculada Concepción. El pasado 30 de Agosto, decenas de pobladores devotos llegaron a la siniestrada cúpula que alberga a la antiquísima y venerada imagen de la Sangre de Cristo, destruida por el sacrílego atentado, del cual se presume es algún posible sandinista.

Las personas afirman que, lejos de verse disminuidas en su fe, se sienten más comprometidas con la oración, con el acompañamiento a la Iglesia Católica mientras algunos de los que el pasado 30 de agosto visitaron a la imagen aún creen que podrían ser descubiertos los responsables de la vil y blasfema operación.

Las puertas que permiten el ingreso a la Capilla se encuentran cerradas, pero los fieles se arrodillan a la entrada para orar y contemplar la imagen de un Cristo sufriente que, a pesar del sacrilegio, invita a perdonar y mantenerse con Él.

“Venir y ver esa imagen calcinada es una gran tristeza, pero realmente nos hacen más fuertes. Estamos en un momento de pandemia, pero aquí estamos para que el Señor escuche nuestra plegaria y que venga un cambio” para el país expresó Judith Gómez, del Apostolado de la Virgen de Fátima y coordinadora de oratoria del grupo María Reina de los Corazones al portal de Trinchera de la Noticia.

“Realmente esta imagen calcinada el Señor sigue ahí presente, se mira dañada, pero la fe no lo está. El devoto viene y mira esa imagen y sabe que el Señor es poderoso, que la Sangre de Cristo tiene poder”, añadió.