Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüenses de la Industria Textil y Confección, informó que las compañías de zonas francas a nivel nacional se encuentran en un estado de “sobrevivencia”.

“Eso repercute en nuestro mercado y redujeron las órdenes de trabajo. A partir del mes de abril es que estamos viendo los efectos; al fin de que la reducción por mes de los ingresos por exportaciones se redujo en un 50%”, alertó.

Además de los primeros tres meses del año que no reportan afectaciones de cara a la pandemia la caída de las exportaciones textiles viene a ser de un 20%.

García aseguró que el impacto es directo y afecta directamente a la producción y el empleo local.

“Desde el inicio de la pandemia se enviaron a sus casas a 40.000 trabajadores. Se ha logrado reintegrar la gran mayoría en la medida que se lograron reiniciar las labores, pero al menos 9.000 personas quedaron desempleadas”, manifestó.

En general, el sector exportador nicaragüense esta a la espera a que se pueda dar una apertura fluida de los mercados, sobretodo de Estados Unidos, que deja la puerta abierta a evitar una caída de los ingresos por la incertidumbre provocada por el COVID-19.