En San José, Costa Rica, se esta buscando la forma de como elaborar una demanda judicial contra los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo por delitos de lesa humanidad.

Esta semana el llamado Tribunal de Conciencia que erige la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano de Costa Rica, realizó las denuncias de Torturas y abusos a manos de las fuerzas de seguridad de Nicaragua, ante un panel de abogados y psicólogos.

Los presuntos abusos que se denuncian tuvieron lugar durante las protestas contra el régimen sandinista de Daniel Ortega entre abril y agosto de 2018. La policía y agentes vestidos de paisano reprimieron brutalmente lo que Ortega ha tildado de ser un intento de golpe de Estado.

Las víctimas hicieron declaraciones por video de lo que los expertos llaman abusos sexuales sistemáticos con el fin de aterrorizar a los presos. Estos incluyeron violaciones reiteradas, amputaciones de dedos y tortura psicológica.

“Esto no puede quedar en una simple denuncia”, dijo Roberto Samcam, un mayor retirado del ejército nicaragüense ahora exiliado en Costa Rica y que fue el experto del panel en cadena de mando. “Estamos documentando a profundidad cada caso para proceder a un juicio, posiblemente ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH)”.

Las protestas en Nicaragua dieron inicio en abril de 2018, cuando los jubilados se manifestaron contra los cambios al sistema previsional. Y los reprimieron violentamente, los estudiantes salieron a la calle y sumaron otros reclamos contra el gobierno.

Los apresados solían ser encerrados en una cárcel de Managua conocida como El Chipote. “Nosotros presenciamos cómo violaban a las chavalas”, dijo una víctima, que además de las agresiones sexuales presenció la amputación de dedos.

Otra dijo que fue apresada por paramilitares en una carretera y cuando hallaron explosivos de fabricación casera en su bolso la asaltaron.

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