El paciente no es un delincuente por haber adquirido un virus que es considerado una pandemia y que ya se declaró endémico.

No es un delincuente por estar luchando por su vida.

Los familiares del enfermo, no están dañando a nadie, más bien, están librando una batalla en apoyo al enfermo, en la que están en riesgo sus vidas también.

¿Han pensado cuantas cosas pasan por la mente de una persona enferma de Covid-19?

El momento en el que se da cuenta que tiene la enfermedad, las crisis propias de la enfermedad, los efectos secundarios del medicamento, la angustia en las noches, el insomnio, la incertidumbre del mañana…

¿Y si empeora y muere? ¿Se imaginan agonizar solos, sin nadie que les consuele ni ore por ustedes?

¿Se imaginan el dolor y la incertidumbre de una familia que tiene a un enfermo?

Cada persona enferma de Covid-19 representa un núcleo familiar entero que lucha una feroz batalla por la vida, la cual combate con la fé, la oración o según su cosmovisión, que se combate con las medicinas, con los cuidados, que involucra al personal médico, pero que es desgastante.

Castigo Divino, Justicia, imprudencia… son algunas de las causas que se mencionan cuando alguien contrae la enfermedad.

Ninguno de nosotros es Dios, para emitir tales afirmaciones.

¿Después de leer esto, crees que un paciente, difunto o familia que sufre el Covid-19 deban circularse, y peor aún, ser objeto de burla?

No está mal enfermarse de Covid-19, no está mal tener un familiar enfermo.

Lo que está mal es el odio, la discriminación, la burla de quienes creen que son inmunes y se olvidan de los valores elementales: la solidaridad, el amor al prójimo, el repeto; de virtudes como la prudencia, la compasión…

La próxima vez que vayas a compartir contenido sobre esta enfermedad, ponete en el lugar de quienes están librando esta batalla.

¡A todos los que están enfrentando esta enfermedad, ánimo! ¡Sigan creyendo, sigan luchando! No se dejen caer, que nada los haga sentir mal, confíen en Dios y sigan con los cuidados.

Y finalmente, para todos: Seamos las personas que quisiéramos tener cerca en el momento de una dificultad.