Análisis: Sanciones Europeas y el aislamiento del régimen

Por Félix Maradiaga
La resolución del Parlamento Europeo es un hecho sin precedentes en la historia de Nicaragua. Quizás para un sector de la población este tipo de resoluciones no son suficientes, pero es fundamental entender que esto es sólo el comienzo de una escalonada de presión internacional muy fuerte contra el régimen de los Ortega. El régimen está arrinconado.

Para quienes conocen los procesos internacionales, saben que no es común que el Parlamento Europeo emita ese tipo de resoluciones en tiempos relativamente cortos y con semejante nivel de consenso (322 a favor y 25 en contra). ¡Impresionante! Ahora la Unión Europea (entidad técnica del sistema Europeo) deberá hacer caso a la resolución del principal cuerpo político de esa Unión, si Ortega al fin no muestra voluntad hacia el cambio democrático.

Creo que es necesario agradecer la incidencia incansable del grupo amplio y diverso de nicaragüenses autoconvocados en Europa que han trabajado de la mano de eurodiputados amigos. Les conozco y se que han puesto noches enteras de desvelo, logrando cambiar los corazones fríos que hace meses se rehusaban a aprobar sanciones. Los autoconvocados han podido más que los millones de dólares de lobby del FSLN (apoyado por Cuba), más que todas las misiones del canciller Moncada y del embajador de Nicaragua ante Bélgica la Unión Europea, Lautaro Sandino. Sin embargo, el principal agradecimiento es las presas y presos políticos, cuya valentía ha movilizado la opinión pública mundial. ¡Los veremos libres pronto!

El próximo paso es el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Otro cuerpo difícil, complejo, con gran presencia de países amigos de las dictaduras. Pero también en ese Consejo habrán sorpresas. La presión internacional será una punta de lanza para forzar al régimen a que acepte una salida pacífica a esta grave crisis provocada por la sed de poder de los Ortega-Murillo.

Fuerza! Esperanza! Resistencia!