1. Miles de contagiados y centenares de muertos por coronavirus, es el resultado del manejo político tardío y caótico de la pandemia por parte del régimen Ortega-Murillo. El negacionismo tendrá un peso negativo en el desarrollo de la crisis económica y letal desde el punto de vista sanitario.

2. La mayoría de las muertes ocurridas hasta la fecha podrían haberse evitado si el régimen Ortega-Murillo hubiese implementado medidas de cuarentenas parciales y distanciamiento social desde el 18 de marzo, día que se registró el primer caso de coronavirus. Mucho de lo que se está viviendo se podría haber prevenido si tuviéramos un gobierno que escuchara a alguien más que a sí mismo.

3. La OPS prevé un alza significativa de infectados. Por su parte Costa Rica califica como un alto riesgo sanitario los niveles de transmisión comunitaria que hay en Nicaragua, dado que cuando eso ocurre se pierde la trazabilidad y la capacidad de acciones directas para contener el virus.

4. Los epidemiólogos nacionales pronostican que el pico de contagios en Nicaragua se alcanzará a finales del mes de junio o principio de julio 2020. Es decir, la curva de contagios por coronavirus está en crecimiento y faltan semanas para que llegue a su pico máximo.

5. Hay subregistros de casos de infectados y de defunciones por coronavirus debido a las orientaciones del régimen, aplicando cuestiones técnicas dolosas en el registro de la información de la causa de defunción con el objetivo de ocultar lo equivocado de las políticas sanitarias implementadas.

6. De cara al futuro inmediato, la única manera viable de contener la expansión del virus sería detectar e interrumpir las cadenas de transmisión para detener la expansión exponencial del virus. Para eso es necesario establecer medidas de confinamiento y distancia social, las cuarentenas en zonas, municipios y departamentos para romper la cadena de contagios y que los hospitales no sean desbordados por la demanda de enfermos.

7. Los insultos y el lenguaje pueril de los voceros oficialistas que lanzan cualquier información que se le viene a la mente sin reparo alguno de su veracidad delata, que hay una creciente angustia ante las menguantes perspectiva de mantenerse en el poder hasta el 2021. En efecto, lo que hace algunos meses parecía posible se ha evaporado, tanto por la desastrosa gestión de la crisis sanitaria como por los efectos negativos de la combinación de las cinco crisis (sanitaria, económica, regional, internacional y sociopolítica) en el desplome de la economía.

8. El reto de la ciudadanía, en estos momentos, es dar respuestas nada fáciles para evitar que la pandemia entre en una fase de descontrol total. Es el momento de mantenerse fuerte, permanecer alerta e implementar medidas comprobadas de salud pública. Hay que tener conciencia que la única solución definitiva ante la pandemia del coronavirus será la disponibilidad de una vacuna.

9. Otro reto de la ciudadanía en generales y de los sectores políticos democráticos es convertir el peligro del coronavirus en una oportunidad para salir de la dictadura Ortega-Murillo.