Masaya al Día – El pasado sábado 27 de junio sería un día donde los simpatizantes sandinistas de Masaya, Carazo, Granada y Managua, se darían cita para ver al «comandante», pero el confinamiento que cumple al pie de la letra el mandatario Ortega, para evitar el contagio de covid-19, dejo sin celebración del 41 aniversario del Repliegue Táctico a la ciudad de las flores y sin que el comandante llegara a Monimbó.

En esa ocasión la inteligencia policial en días anteriores incursionaba al barrio indígena, así mismo iniciaban los preparativos del recibimiento y a instalar la tarima donde hablaría frente a la multitud. La avenida Real del Monimbó y su emblemática placita tenía el «privilegio» de la visita de Ortega, ya que sólo a las ciudades de Niquinohomo y Masaya, y una vez al año, salía fuera de Managua.

«Cerraban las calles a una cuadra a la redonda donde iba pasar Daniel, más de 500 policías en Monimbó y en la placita era peor, había una seguridad increíble, no te dejaban pasar a menos que llevaras tu cédula en mano y no podías estar entrando y saliendo. Además cada calle con dirección a la placita había por lo menos un bus de antimotines», comentó un poblador del barrio indígena.

A partir del 19 de abril 2018 los monimboseños al ver la represión y agresión hacía los ancianos que protestaban por las reformas del seguro social, salieron en defensa de las víctimas de agresión. La sublevación de Monimbó no se hizo esperar y al caer los primeros muertos, desde la misma placita donde dirigía su mensaje Ortega, en una sola voz Monimbó repudio al gobernante sandinista, exigió su renuncia y que no volviera a llegar el día del repliegue.

«Monimbó nunca fue sandinista, una cosa es defenderse hace 41 años de la guardia y otra que sea sandinista. Monimbó es un pueblo indígena está en contra de las desigualdades e injusticia, eso fue lo que pasó en abril 2018, aquí nadie quiere a Ortega, no viene a Monimbó porque sabe que perdió al pueblo y sería exponerse, le tiene miedo a Monimbó, es dueño de sus propios miedos, así como mando a matar a sangre fría», dijo otro ciudadano.

El líder del partido rojo y negro tiene tres años de no poner un pie en el barrio indígena, el 13 de julio 2018 la ciudad le cerró las puertas, y se acuartelo en la estación policial para conmemorar el 39 aniversario del Repliegue Táctico. El seis de julio del año pasado en una caravana y bajo un fuerte dispositivo de policías llegó al campo San José, ubicado al noreste de la ciudad donde lo esperaban sus simpatizantes, por segunda ocasión no llegó a Monimbó.

Y este año en medio de pandemia no hubo celebración del repliegue y Ortega no volvió a entrar a Monimbó. Por su parte el frente sandinista prepara una celebración diferente e «innovadora» para conmemorar el 19 de julio, la mayor concentración política del partido. A pesar que el gobierno minimiza la pandemia en nuestro país y de implementar pocas acciones para evitar el contagio, el Repliegue Táctico a Masaya quedó en segundo plano. Aunque la pareja presidencial se aferra a la supuesta normalidad del país.

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