La abogada de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Dra. María del Socorro Oviedo Delgado fue trasladada esposada rumbo a una audiencia con la jueza Tercero Local Penal, Nalia Nadezdha Úbeda Obando, ayer domingo, señalada por la Policía y Fiscalía sandinista de supuestamente cometer un delito contra la “salud pública”.

La licenciada Oviedo Delgado fue llevada presa el pasado viernes a las oficinas de la Policía de Masaya después de ser atacada por un grupo de policías, entre estas varias mujeres, en una pequeña oficina de la delegación en la ciudad de las flores.

Después de que la jueza aceptara la acusación dictó la medida cautelar de casa por cárcel para Oviedo Delgado, quien se miraba cansada, agotada y pálida. En las afueras del complejo judicial, ella narró a sus compañeros de trabajo y colegas la pesadilla de 48 horas que pasó en la prisión.

“Tengo golpes en los hombros y acá”, dijo enseñando sus brazos y espalda “que recibí en el momento de la captura”. A esa hora no había sido observada por ningún médico de tal manera que no se conoce con detalles los efectos de los golpes recibidos.

Agregó que “dos oficiales se me guindaron del cuello, me apretaron tan fuerte que casi me asfixian, luché y luché, sentí que me iba a morir”, aunque dijo que en la Dirección de Auxilio Judicial en Managua recibió “un buen trato”.

“Eso es lo que se ve en un video, porque me tomaron un video cuando yo estoy tratando de arrebatar el brazo de la persona que me estaba asfixiando y así logro que me quitara el brazo. No me he podido ver las lesiones, esto era de las esposas”, dijo mostrando sus muñecas.