Un grupo de 222 nicaragüenses que se encontraban en Panamá lograron regresar a Nicaragua, tras quedar sin medios de vida y estar varados, como consecuencia de la pandemia de COVID-19.

Los nicaragüenses arribaron a su territorio la noche del sábado, después de atravesar Costa Rica en un viaje por tierra, hasta que llegaron al puesto fronterizo de Peñas Blancas.

Según las autoridades del gobierno, cada una de las 110 mujeres y 112 varones que llegaron de Panamá portaban los resultados de la prueba de COVID-19 negativos, y antes de ingresar, se les “realizó una revisión rigurosa para descartar fiebre o síntomas respiratorios” relacionados con la pandemia.

Este es el primer grupo de nicaragüenses varados en Panamá que pudo volver sin que antes se supiera de ellos en Nicaragua, cuyo Gobierno ha establecido que únicamente podrán entrar al país los nacionales que muestren una prueba de COVID-19 negativa y asuman los gastos de su repatriación y de traslado hacia sus viviendas.

Entre la segunda semana de julio e inicios de agosto habían ingresado a Nicaragua más de un millar de nicaragüense que también quedaron varados en Panamá, donde habían ido a trabajar debido a las condiciones que se viven en su país de origen.