En una entrevista realizada por el canal CBS, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dijo que su país no cuenta con las instalaciones ni condiciones para alojar a solicitantes de refugio, en caso que Estados Unidos comience a mandar a esa nación a algunos de los miles de solicitantes que se encuentran en la frontera con México, y como ya lo comenzó a hacer con Guatemala y Honduras.

Recientemente, y a pocos meses de haber asumido como presidente, el gobierno de Bukele firmó un controvertido acuerdo migratorio con la administración Trump, se dijo que era con el objetivo de fortalecer temas migratorios importantes.

Según el comunicado presentado por el gobierno salvadoreño, dicho tratado «forma parte de una estrategia integrada para combatir al crimen organizado, fortalecer la seguridad en la frontera y reducir el tráfico ilegal y la trata de personas, así como la migración forzada».

Ambos gobiernos dijeron que en ningún momento se trataba de que El Salvador fuera a convertirse en un «tercer país seguro», sin embargo, tras recientes arrivos de ciudadanos centroamericanos a Guatemala y Honduras, que han solicitado asilo en Estados Unidos, El Salvador podría recibir en cualquier momento la primera oleada de refugiados, y ante esa situación, Bukele ha dicho que no están en capacidad de hacerlo.

Y es que a pesar que la administración de Bukele, y la implementación de un plan de seguridad ha logrado disminuir los índices de violencia y crimen, El Salvador no puede se considerado a plenitud un país seguro.

El mes pasado todavía se registraron 131 asesinatos, en un país con solo 6.5 millones de personas.

Según la ONU, El Salvador tiene la tasa de asesinatos más alta entre los países que no están en guerra.

Según reporta la CBS, esa violencia hace que las personas huyan a otros países, especialmente a los EE. UU., donde aproximadamente el 20% de los salvadoreños ha migrado en los últimos 40 años. El año pasado, 90,000 salvadoreños fueron detenidos en la frontera de Estados Unidos.