La preocupación global y los temores por la nueva epidemia de coronavirus repuntó este lunes tras conocerse que la cifra de muertos ascendió a 361 en China y los mercados seguían tambaleantes después de haber perdido 400.000 millones de dólares desde que comenzó el brote en Wuhan.

Por otra parte, China acusó a Estados Unidos de actuar para crear y propagar temores en lugar de ofrecer una asistencia significativa.

El domingo por la tarde, antes del Super Bowl, el presidente Donald Trump dijo a la cadena Fox News que Estados Unidos ha “cerrado la entrada” del coronavirus proveniente de China, después de que las autoridades reportaron en San Francisco el noveno caso.

“Hemos ofrecido ayuda a China”, dijo Trump, “pero no podemos tener a miles de personas llegando que puedan tener este problema, el coronavirus. Así que veremos lo que sucede, pero lo cerramos”.

El asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien, declaró a la cadena CBS que el gobierno ha ofrecido ayuda a China, específicamente enviar expertos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades, pero China aún no lo ha aceptado.

Estados Unidos fue el primer país en sugerir una retirada total de su personal diplomático y el primero en imponer una prohibición a los viajeros de China, dijo la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying.