A pesar de que el dictador Nicolás Maduro, el pasado mes de enero confirmó su “disposición a negociar” con el gobierno de Estados Unidos, el número dos del régimen, Diosdado Cabello Rondón, rechazó ayer lunes en una rueda de prensa que “ni Tareck (El Aissami) ni él negociarán con Trump”.

De cara a las diversas posturas políticas brindadas por el régimen, los medios de comunicación nacionales e internacionales procedieron a reseñar la divergencia entre el usurpador de Miraflores y el vicepresidente del PSUV.

Maduro hizo saber al Washington Post que se encuentra listo para negociar el fin de las sanciones aplicadas por el país norteamericano. Según afirmó, un levantamiento de las sanciones beneficiaría a las compañías estadounidenses. “Una relación de respeto y diálogo trae una situación en la que todos ganan. Una relación de confrontación trae una situación en la que todos pierden. Esa es la fórmula”, afirmó Maduro.

Mientras que Cabello advirtió: “Jamás vamos a negociar nada que perjudique la nación, o que perjudique la revolución bolivariana. Cualquier cosa que ocurra, nosotros siempre estaremos al frente junto al compañero presidente Nicolás Maduro, junto al pueblo, luchando por nuestra independencia y soberanía”, añadió.

Tanto Cabello, El Aissami y Nicolás Maduro fueron incluidos por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) por estar involucrados en una poderosa red de lavado de dinero, corrupción y narcotráfico.