Comenzó el mes de febrero y los vientos de confrontaciones vienen en camino. Por un lado el chavismo intentará colmar los espacios para evitar las concentraciones opositoras, por el otro una oposición que “se jugará a Rosalinda” para salir de Maduro y si “Corte de los milagros” estará realizando las convocatorias para la realización de marchas multitudinarias hasta que el régimen entienda que ya son “persona non grata” como inquilinos de Miraflores.

Juan Guaidó ha “puesto toda la carne en el asador” al no escuahr una prohibición de salida del país y dejando de manera temporal el campo despejado para que un asustado Luis Parra intente darse “un baño” de legitimidad en case a quórums que prácticamente no existen y acompañados de suplentes que todavía no entienden ni por qué desean su presencia en un hemiciclo que no se encuentra operativo sin el resto de los diputados.

El pasado sábado Juan Guaidó anunció fuertes movilizaciones a fin de formar la presión necesaria y tratar de obligar al régimen llegar a una salida democrática en base a las leyes venezolanas.

A pesar que todavía no se precisa la fecha de su retorno al país pudiese ser tan sorpresiva como su salida por lo cual las alertas se encuentran encendidas de forma permanente en los dos bandos. Quizá ya Guaidó haya aprendido que nunca se conoce cuándo tiene enemigos muy cercanos después de su experiencia con Luis Brito, uno de los recientes fichajes del régimen y evitará enseñar sus cartas hasta el momento preciso.

Guaidó no descartó sostener un encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump, y prometió hacer “todo lo posible” para terminar con la “tragedia” en Venezuela.

“En los próximos días, a pesar del riesgo, estaremos entrando a Venezuela”, dijo Guaidó, en medio de fuertes aplausos en un acto en el centro de convenciones del aeropuerto de Miami, una región donde se encuentra gran parte del medio millón de venezolanos que se calcula viven en Estados Unidos.

“Hay una sola opción que es lograr elecciones libres”, enfatizó, llamando a los venezolanos a estar “preparados para el anuncio de una gran movilización en Caracas”.

“Enfrentamos a un conglomerado criminal, dictatorial, que puede ser derrotado. Con la unión es posible”, insistió. “No nos van a hacer retroceder”.

Guaidó ha prometido “acciones de la comunidad internacional arriba de la mesa y debajo” para “salir de la pesadilla” y recordó el reciente mensaje de “un buen amigo de la causa”: “Stay tuned” (Manténganse al tanto), en alusión a lo que ha dicho en las últimas semanas Trump con relación a Venezuela.