Los hijos del empresario trinitario-venezolano Clemente Ricardo Silva estarían representándolo en este negocio

Un empresario que tiene la residencia en el sur de Florida es uno de los principales dueños de un proyecto que se desarrolla junto con el Ministerio de Defensa de Venezuela para extraer oro desde las profundidades de la selva amazónica a pesar de las sanciones impuestas por Washington a las operaciones mineras del régimen de Nicolás Maduro.

El empresario trinitario-venezolano Clemente Ricardo Silva, con residencia en la ciudad de Doral, surge como el principal inversionista para la construcción de una planta de cianuración ubicada en Las Claritas en sociedad con militares venezolanos y figuras claves del régimen, dijeron fuentes militares y documentos que fueron obtenidos por el Nuevo Herald y el Miami Herald.

Silva aclara que él hizo la venta de su participación en el proyecto y mostró a el Nuevo Herald dos cartas que dijo han sido enviadas al Ministerio de Minas, notificando sus intenciones de abandonar el proyecto, después que el gobierno de Estados Unidos aplicara sanciones a las operaciones mineras del régimen.

Sin embargo, Silva y sus hijos están en el Registro Mercantil de Venezuela como los principales dueños del proyecto, donde son dueños del 80 por ciento del capital social, el 20 de enero de este año. Y las minutas de una reunión del directorio celebrada en octubre dan cuenta de la participación de Silva como el mayor accionista. Ese encuentro fue realizado meses después del momento que Silva dice se separó del proyecto.

A medida que los ingresos petroleros se desploman de manera escalonada, Maduro ha logrado en la industria aurífera del país una importante fuente de ingresos para su dictadura. La minería de oro en Venezuela, así como en muchos otros países latinoamericanos, es una actividad violenta dominada por el crimen organizado y de impacto ambiental destructivo.