I. Se abre el telón:
China se enferma, entra en “crisis” y paraliza su comercio. Se cierra el telón.

II. Se abre el telón: Se devalua la moneda china. No hacen nada. Se cierra el telón.

III. Se abre el telón: Por falta de comercio de empresas de Europa y EEUU que están basadas en China sus acciones caen 40% de su valor.

IV. Se abre el telón: : El mundo enferma, China compra 30% de las acciones de empresas de Europa y EEUU a un precio bajísimo. Se cierra el telón.

V. Se abre el telón: China tiene controlada la enfermedad y es dueño de las empresas de Europa y EEUU. Y decide que estas empresas se quedan en China y gana $20,000Billones. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la obra?

VI: ¡Jaque Mate!

No es de extrañar que el coronavirus haya sido propagado adrede por los mismos chinos.

A tres semanas de iniciarse el tema de los contagios ya tenían en construcción 14 hospitales de 12 mil camas. Y realmente los construyeron en dos semanas. Impresionante.

Ha un par de dias (marzo 20, 2020) anunciaron que habían detenido la epidemia.

Salen en vídeos festejando anunciando que hasta tienen una vacuna.
¿Cómo pudieron crearla tan rápido sin tener toda la información al respecto?

Pues si eres el dueño de la fórmula no es nada difícil.

Xi Jinping, presidente de China, le dio medio palo a occidente. Debido al coronavirus las acciones de las compañías occidentales en China bajaron estrepitosamente. China solo espero, cuando bajaron lo suficiente las compraron.

Ahora las compañías, creadas por USA y Europa en China con toda la tecnología puesta por estas bolsas y su capital pasaron a manos de China que se alza ahora con todo ese potencial tecnológico y podrá fijar los precios a voluntad para venderle a occidente todo lo que necesitan. ¿Que tal?

Nada de eso pudo ocurrir por casualidad. A China qué le importaba que murieran unos cuantos viejitos? Menos pensiones de vejez que pagar, pero el botín ha sido enorme. Y en este momento occidente está derrotado económicamente, en crisis y aturdido por la enfermedad. Y sin saber que hacer.

Magistralmente diabólico.

Análisis reflexivo de Félix Guttmann van Katz

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