Sin contabilizar cifra de desaparecidos por brutal represión sandinista en Nicaragua

Los casos de personas con desapariciones forzadas en Nicaragua, donde hay arrestos, detenciones y secuestros, no se conocen debido a que la situación de represión que atraviesa el país impide que los organismos nacionales tengan los suficientes datos para entregar una cifra.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) ha contabilizado -hasta julio- dos casos de desaparecidos en el contexto de las protestas sociales contra el dictador Daniel Ortega, mientras que la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) informa sobre siete desapariciones durante el primer semestre de este año. Las dos partes apuntan a que estas cifras serían más debido a que las familias tienen terror en denunciar y que haya cualquier tipo de represalias por parte del régimen orteguista.

El pasado viernes, que se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la ONU ha afirmado que las desapariciones forzadas fueron a causa de las dictaduras militares, pero hoy en día ocurren por situaciones de conflicto interno, y son utilizadas como método de represión política de los oponentes.

El régimen sandinista ha incrementado su represión en contra de los civiles nicaragüenses desde el inicio de las protestas sociales en abril de 2018, lo que ha provocado una crisis sociopolítica y ha dejado al menos 328 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), 126 presos políticos y más de 60 mil exiliados. Además, la Policía Orteguista, el brazo represor de Ortega, mantiene un constante asedio y persecución contra los autoconvocados y excarcelados políticos.

Ervin Gallo Salgado, originario de León, lleva el 6 de julio un año desaparecido, desde que policías y parapolicías lo secuestraron del tranque La Pintora, ubicado sobre la carretera León-Chinandega, en el 2018 y a la fecha no le han informado dónde lo dejaron, denunció su mamá Esperanza Salgado.

Karla Sequiera, abogada y defensora de derechos humanos de la CPDH, manifestó que desde que inició la crisis sociopolítica, los meses de junio, julio y agosto de 2018 es cuando más se informan de las denuncias de desapariciones.

“Para esos meses se capturaban en masas, sobre todo con la Operación Limpieza (del régimen). Existió muchas desapariciones forzadas, personas que se encontraban en los tranques de los departamentos y sus familiares no sabían de su detención”, dijo Sequeira.

La abogada denuncia que aunque este tipo de desapariciones no eran constantes en años anteriores, sí existía, aunque en menores números.

La ONU afirma que las desapariciones forzadas “se usa a menudo como estrategia para infundir el terror en los ciudadanos” y esto perjudica no solo a las familias, sino a la comunidad y al conjunto de la sociedad.

ONU llama a trabajar más sobre este tema

Antonio Guterres, secretario general de la ONU, exhortó este viernes a los Estados a trabajar más en el tema para prevenir nuevos casos, y reconoce que este asunto se ha vuelto una problemática a nivel mundial.

“Exhorto a los Estados a que hagan más para prevenir las desapariciones forzadas y llevar ante la justicia a los responsables. Con este fin, insto a los países a que cooperen plenamente con los mecanismos de las Naciones Unidas. Insto también a todos los Estados que aún no lo hayan hecho a que firmen o ratifiquen la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, o se adhieran a ella”, expresó.

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