Decenas de nicaragüenses se dieron cita en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María en Managua para pedir libertad para los presos políticos y demostrar su apoyo a Monseñor Silvio Báez, ante los recientes ataques de “difamación” que recibió la semana pasada.

La misa impartida por el padre Silvio Romero en su homilía dominical citó a San Arnulfo Romero quien dijo que “el problema no es entre el Gobierno y la iglesia, sino entre el Gobierno y el pueblo. En esta situación la Iglesia está con el pueblo y el pueblo está con la iglesia”.

Luego de la eucaristía los asistentes tiraron globos color azul, amarillo y blanco en representación de la bandera de Nicaragua y de la iglesia católica. Entre las consignas que gritaron fueron “¡Libertad, libertad, Libertad!”; “¡Silvio amigo, el pueblo está contigo!”; “¡Viva Nicaragua!” y entonaron el himno nacional.

En representación de los fallecidos los ciudadanos también procedieron a enterrar cruces con los nombres de los asesinados durante el estallido de abril que desde entonces organismos de Derechos Humanos reportan unos 500 fallecidos, mientras que el gobierno reconoce 199 muertos.

La policía orteguista en las principales vías y rotondas de la capital desplegó una gran cantidad de antimotines para “evitar” manifestaciones en contra del régimen de Daniel Ortega.