El mismo sacerdote Ramón Alcides Peña Silva denunció de manera pública su aprehensión por policías sandinistas

A pesar que el mismo sacerdote Ramón Alcides Peña Silva, párroco del municipio El Jícaro, quien hizo la denuncia de los abusos a los que fue sometido el sábado 7 de diciembre tras ser capturado por la Policía de los Ortega Murillo, ahora la misma institución denuncia que esa esta es una información falsa que realizan los medios de comunicación.

El pasado lunes a través de un comunicado de prensa, la Policía dice que “ante informaciones falsas y calumniosas, divulgadas en medios de comunicación y redes sociales” informa “al pueblo de Nicaragua y a la comunidad internacional, que NO HA DETENIDO NI RETENIDO al sacerdote Ramón Alcides Peña Silva”.

Sin embargo la Policía rechaza tras hecho, el diario La Prensa recogió el domingo declaraciones íntegras del religioso donde denuncia el hecho del que fue víctima.

“Qué tal, buenos días, ya voy rumbo a la chamba de hoy o alterar el orden público, ahora así se le llama oficiar misa en los templos católicos. Gracias por estar pendientes de mí, saludos”, dijo el sacerdote al momento de salir de las celdas de la policía sandinista de Ocotal.

El secuestro ocurrió a eso de las 7:00 de la noche del sábado cuando el sacerdote volvía del puesto fronterizo Las Manos de traer al diácono Luis Santamaría. Peña pudo comunicarse desde su celda con el obispo de Estelí, Abelardo Mata, gracias a que los agentes no le requisaron y pudo conservar su celular.

Posteriormente sí lo hicieron cuando se dieron cuenta de que la noticia se encontraba en las redes sociales.

La versión policial señala que el jefe de la Policía de Nueva Segovia, Comisionado Mayor Carlos Martínez Leytón, hizo la entrevista al sacerdote y que este le refirió el sábado “a las 4:00 de la tarde, mientras se desplazaba en su camioneta por la carretera, en el Empalme de Santa Clara dos sujetos en una motocicleta lo interceptaron, le requirieron sus documentos, revisaron su vehículo y le indicaron que se dirigiera a la Comandancia de Ocotal”.

La Policía indica que los sujetos se mantuvieron cerca siguiendo al sacerdote “hasta la entrada a Ocotal”, pero después dejaron de seguirlo. El sacerdote, de acuerdo a la versión de la institución, “decidió no interponer denuncia ante la autoridad policial”.