¿Otra vez Ortega nos lanza a las llamas?

El dictador sandinista Daniel Ortega, no quiere dejar el poder.

Por Filadelfo Alemán
– El presidente Daniel Ortega amenaza con reinstalar el Servicio Militar Patriótico (SMP) para defender su régimen corrupto y oprobioso.

– Al menos eso se rumora y pocos dudan que pudiera ser capaz.

– Ortega parece dispuesto de nuevo a sacrificar a nuestra juventud que lo repulsa. No concibe perder su poder ni su cuantiosa fortuna.

– En los años 80, Cuba y Rusia sufragaron pgran parte de los costos de la guerra que provocó 50.000 muertos.

– Está por verse si ahora recibirá el mismo respaldo.

– Si no, supondriamos que tiene suficiente dinero de origen oscuro como para enfrentar una guerra. Una guerra que no sería sólo contra el pueblo de Nicaragua sino también contra la comunidad internacional.

– Ortega parece estar desquiciado como para prepararse para semejante escenario.

– Debe recapacitar, si aún tiene esa capacidad, porque tanto el pueblo de Nicaragua como la comunidad internacional representada en la ONU, rechazan su régimen corrupto.

– En los años 80, recién derrotada la dictadura somocista las cosas eran diferentes.

– Pero en esta vez son muy distintas: los jóvenes son sus enemigos.

Tras lanzar duras críticas contra Donald Trump, ahora el dictador Daniel Ortega quiere reunirse con el “gringo” que tanto critica.

– En aquella ocasión los hijos de los altos jerarcas del FSLN no fueron a la guerra. Sacrificó hijos de obreros y campesinos.

– Miles de jóvenes quedaron destrozados en la montaña. En vez de cadáveres sus padres recibían piedras en los ataúdes.

– De seguro esta vez sus hijos y sus nietos tampoco irán a la guerra porque juntos se refugiaran en su montaña de dinero.

– A Ortega no le importa que otros se maten, mientras él y su familia se esconden y ponen a salvo en su tranque de El Carmen.

– Y los nietos de Pellas y otros banqueros irán a la guerra? Tampoco. Ellos ya estarán afuera.

– Que país quieren gobernar Ortega y los suyos tras esta posible hecatombe?

– Si estas amenazas no son chamarrada (puros amagos) se quedará a gobernar sobre ruinas.