Los presidentes Daniel Ortega; de Nicaragua, Nicolás Maduro; de Venezuela, y Juan Orlando Hernández; de Honduras no podrán ingresar a El Salvador para ir a la toma de posesión de Nayib Bukele como gobernante de El Salvador el 1 de junio, anunció ayer martes un allegado del futuro mandatario.

“Ellos no van a ser invitados. El Salvador, en el próximo gobierno, va a ser parte de un grupo de países democráticos que creen en las elecciones, en los estados donde la gente debe de elegir en forma democrática a sus gobernantes”, dijo a la prensa Federico Anliker, secretario general del partido Nuevas Ideas, de Bukele.

Anliker, quien forma parte del círculo más cercano a Bukele, afirmó que “esos tres países son muy cuestionados” y que sus presidentes “se han autoimpuesto”.

Nayib Bukele dijo en un momento que “Daniel Ortega y Juan Orlando Hernández están en el poder a la fuerza, a costa de muchos muertos y sin legitimidad”.

El presidente electo de El Salvador ha sido un crítico fuerte de Ortega y Hernández, a los que ha calificado de dictadores, y la semana pasada afirmó que ambos están el poder “a la fuerza” y “a costa de muchos muertos”.

Su postura señala un giro de la política exterior seguida por el actual presidente, Salvador Sánchez Cerén, un exguerrillero izquierdista que mantiene relaciones cercanas con los gobiernos de Nicaragua y Venezuela.

Por el contrario, Bukele adelantó que buscará una relación bastante próxima a Estados Unidos, donde viven 2,5 millones de salvadoreños.

“¿Cuál es la diferencia entre Hernández y Ortega? Uno se dice de derecha, el otro de izquierda. Pero la realidad es que ambos están en el poder a la fuerza, a costa de muchos muertos y sin legitimidad democrática”, redactó Bukele en Twitter.

Bukele ha señalado a Ortega de ser responsable de la crisis que atraviesa Nicaragua por la represión a las protestas antigubernamentales que han dejado al menos 325 muertos, cientos de detenidos y miles de exiliados, según organismos humanitarios.

El presidente electo solicitó al presidente del Congreso, Norman Quijano, organizar el acto de toma de posesión en una plaza pública de San Salvador.